En casa
«Estoy buscando el mando.» La app te guía hasta un objeto perdido, te ayuda a encontrar una silla o a comprobar si la luz está encendida.
Un día no se compone de funciones, sino de situaciones: una parada sin anunciar, una acera levantada, una carta oficial. Esto es lo que hace Ariadne en cada una de ellas.
«Estoy buscando el mando.» La app te guía hasta un objeto perdido, te ayuda a encontrar una silla o a comprobar si la luz está encendida.
Cuando sales de casa, la app detecta que estás fuera y te avisa: qué, por qué lado, a qué distancia, por ejemplo «Poste, a la derecha, muy cerca.»
Distingue la acera, el carril bici y la calzada, avisa antes de que pises la calzada y señala puntos de referencia.
Apunta con el teléfono a una carta, una factura o un prospecto, y la app lee el texto en voz alta.
En una oficina, un centro de salud o una tienda describe la sala y señala puertas, escaleras y carteles importantes.
Cuando una situación es peligrosa, el asistente te dice primero cómo evitar el peligro.
Así suenan los avisos de la app mientras te desplazas:
Coche a la izquierda, cerca.
Escalón hacia abajo a la derecha, muy cerca.
Camino despejado de frente.
Puerta a la izquierda, al alcance de la mano.
Siempre la misma estructura: qué, por qué lado, a qué distancia.
No necesitas cambiar ningún ajuste. Ariadne Sense reconoce el contexto (si estás dentro de un edificio, en la calle o junto a la calzada) y adapta su forma de describir. Siempre comprueba primero si hay peligros.